Curiosidades de las setas

  • La Amanita phalloides es responsable ella sola del 90% de las muertes por ingestión de setas. Debido a su aspecto vulgar, pasa muchas veces fatalmente desapercibida.
  • No hay NINGUNA regla que permita distinguir las setas venenosas de las comestibles. ¡Ninguna! Aquel que las utiliza y aún vive es gracias a la suerte, no a los conocimientos.
  • Volva y anillo son caracteres muy importantes que pueden haberse perdido. La volva, al arrancar la seta y el anillo comido por animales o no haberse desarrollado aún.
  • Los tiempos largos de incubación de una intoxicación, suelen ser más graves, porque no siempre se relacionan con la ingesta de setas. Las reacciones que surgen al poco de comer la seta, no suelen tener consecuencias fatales.
  • La faloidina es el principio tóxico de muchas setas. 10 mg bastan para matar a una persona adulta. Una Amanita phalloides seca contiene 4 mg de faloidina…¡por cada gramo de seta!
  • Hay muchas cosas de las setas que incluso los expertos desconocen. Algunas no se sabe con certeza si son tóxicas o no. Otras setas son venenosas sólo en determinadas circunstancias no del todo aclaradas.
  • Varias setas – algunas deliciosas – son tóxicas si se ingieren junto a bebidas alcohólicas. Se denominan setas anti-alcohólicas y el envenenamiento es leve pero bastante molesto.
  • Clytocibe nebularis, muy apreciada por los vascos, es tóxica en Galicia. ¿Es una seta nacionalista? Simplemente, las características del suelo influyen notablemente en la concentración de las toxinas.
  • Cataluña y el País Vasco son los lugares de mayor tradición setera. En Galicia, en cambio, las setas se desprecian por temor o ignorancia. Nombres como “pan de demonio” o “pan de sapo” dan una idea del concepto que la cultura popular gallega tiene sobre las setas.
  • Las setas, a pesar de su aparente delicadeza, son alimentos fuertes, y no se debe abusar de ellas. Suelen “llenar” bastante y son frecuentemente indigestas.
  • No existe acuerdo sobre cuál es la seta más exquisita. Este privilegio se lo disputan poco más de una docena:
    -Boletus regius
    -Boletus edulis (y media docena más de Boletus)
    -Russula cyanoxantha
    -Amanita aurata
    -Amanita caesarea
    -Macrolepiota procera
    -Coprinus comatus
    -Cantharellus cibarius
    -Lactarius deliciosus (níscalos)
    -Calocybe gambosa
    -Agaricus arvensis
    -Morchella esculenta
    -Pleorotus eryngii
  • El otoño no es la única época para buscar setas. En primavera e incluso verano se crían numerosas especies. La seta de San Jorge, una de las más apreciadas, se da en primavera.
  • La seta de cardo, Pleurotus eryngii, crece sobre las raices muertas de una umbelífera: el mal llamado cardo corredor, porque una vez seco, se desprende siendo arrastrado por el viento.
  • Ver un caracol o una babosa comer una seta no significa que no sea venenosa. Las ratas, y sobre todo caracoles y babosas, son muy resistentes al veneno de setas mortales.
  • Las setas desempeñan un importante papel en el suelo del bosque. Reciclan los desechos orgánicos y mantienen relaciones simbióticas con algunas plantas.
  • Más del 20% de las intoxicaciones por setas se deben, no a la ingestión de especies tóxicas, sino a consumir setas comestibles pasadas, agusanadas o en mal estado.

Los comederos de aves

En la actualidad, muchos de nosotros hemos optado por vivir lejos de las grandes ciudades, ya sea en pisos, chalets adosados o unifamiliares, en contacto con un entorno más sano y natural.

Poco a poco hemos arrebatado a la Naturaleza todos esos espacios en los que hemos construido nuestros hogares y es por ello que, como seres agradecidos, deberíamos devolverle algo a aquélla que tanto nos ofrece, cualquier cosa que favorezca o beneficie la supervivencia de alguno de los seres que en ella habitan. En Gran Bretaña, por ejemplo, más de un cuarto de millón de hectáreas de jardines ofrecen refugio a muchas criaturas cuyos hábitats salvajes disminuyen día a día.

De entre todos los seres que pueden vivir en nuestros jardines, las aves son de los más agradecidos. Si las alimentamos en invierno, vendrán a menudo, y podremos deleitarnos con su observación.

Hasta el más pequeño jardín, el más desnudo alféizar, puede recibir, de vez en cuando, la visita de algún ave, siendo un placer para el observador y para los pájaros, el proporcionar a éstos alimento en las épocas más frías del año.
En otoño y en invierno se suman a las aves que viven en España, un gran número de especies que pasan el invierno en nuestro país. Los insectos han desaparecido y según avanza el otoño, los frutos empiezan a escasear, por lo que resulta difícil encontrar alimento.

Nosotros podemos ayudar construyendo comederos y colocándolos en sitios accesibles, entre los meses de octubre y abril.

El comedero puede estar todo el año en el mismo sitio, sólo hay que resguardarlo del sol durante el verano, lo que nos permitirá reutilizarlo año tras año. No obstante, si queremos seguir usándolo también en esta época, podemos hacerlo, ya que no hacemos ningún mal a las aves, que saben elegir en cada momento el tipo de alimento que mejor se adapta a sus necesidades, y muy especialmente a la cría.

Para colocar un comedero no es imprescindible un jardín, ya que una bandeja con alimento en el alféizar de una ventana puede ser suficiente para que se acerquen muchas aves. No obstante, es recomendable colocarlo en un lugar donde los pájaros se sientan seguros y donde a la vez, nosotros podamos observarlos con tranquilidad.
Las aves necesitan comer en sitios donde haya buena visibilidad, de este modo sabrán que están a salvo de depredadores. No debemos ubicar un comedero muy cerca de vallas o setos desde donde un gato pueda acechar o saltar sobre ellos, pero sí próximo a algún árbol, donde los pájaros puedan posarse, comprobar que están a salvo y a continuación acercarse a comer.

¿Cómo construir un comedero?
Los comederos se pueden comprar prefabricados, aunque es mucho más divertido e instructivo, sobre todo para los más pequeños de la casa, hacerlos uno mismo.

El más sencillo se puede fabricar con un contrachapado de unos 50 x 30 cm sobre el que colocaremos, unidos con clavos, unos listones de madera de 1cm de alto sobre los lados del rectángulo, que evitarán que la comida se caiga. Dejaremos unos pequeños huecos o agujeros para que el agua pueda salir cuando llueva. En cada esquina colocamos un pequeño gancho del que ataremos un cordel. Los cuatro cordeles se unen a una anilla y ya lo podemos colgar de un árbol o de la cuerda de tender la ropa.

Debemos asegurarnos de que no haya ninguna astilla o clavo que pueda herir a las aves, al igual que debemos comprobar que las juntas no se muevan y que no haya alguna rendija donde los pájaros puedan engancharse una pata.
La madera que elijamos debe ser resistente a las inclemencias del tiempo, y con unos mínimos cuidados, como pueden ser tratarlo con un protector para la madera, nos puede durar hasta 10 años.

Si no queremos colgarlo, podemos colocarlo sobre un poste. Éste debe ser liso y recto, para que a los gatos y roedores les sea difícil trepar por él. No obstante, podemos colocar un “antigatos”, que no es más que una pantalla en forma de cono a media altura del poste y que evita que puedan subirse al comedero.

La altura a la que situaremos los comederos dependerá del lugar desde donde queremos observar a las aves, de la agilidad de nuestros gatos y de la estatura de la persona que se encargue de cuidar del comedero.

El mantenimiento es muy sencillo, tan sólo hay que limpiar regularmente la base del comedero para prevenir enfermedades, evitando la acumulación de desechos y la aparición de hongos. Las aves, como todos los seres vivos, necesitan agua, por lo que no está de más el colocar algún recipiente de fácil acceso (palangana o plato) en el que puedan acercarse a beber, aunque hay que tener en cuenta que el agua puede contaminarse muy rápidamente por excrementos o por comida que caiga accidentalmente, y que hay que sustituir periódicamente parte del líquido.

Muchas aves prefieren comer en el suelo, por lo que no debemos olvidarnos de ellas, para éstas podemos distribuir algo de comida por el suelo del jardín.

Colocando un tejado sobre el comedero protegemos de la lluvia tanto a los alimentos como a los pájaros, aunque es un inconveniente cuando queremos hacer fotografías.

En el comedero se puede poner todo tipo de restos de comida, aunque es imprescindible cierta variedad si se desea atraer pájaros granívoros e insectívoros. Si queremos invitar a alguno de gusto más refinado, existen unos preparados especiales para pájaros silvestres, que están formados por una gran variedad de semillas, combinadas para atraer el mayor número de especies habituadas a este tipo de alimentación.

Pueden venir aves que se alimentan de insectos si colocamos larvas de mosca compradas en tiendas de artículos de pesca, aunque a un buen gusano de la harina casero, no se le resiste ningún petirrojo.

Algunos pájaros, como los estorninos, urracas y gorriones pueden monopolizar el comedero. Las especies más tímidas no se acercarán si ven a estas especies, por lo que podemos utilizar otro tipo de comederos para ellas.

Se puede construir un cesto hecho de malla fina, en el que se pueden poner diversas clases de frutos secos sin tostar ni salar junto con semillas silvestres. Son especialmente apetitosos para las aves los cacahuetes, y si les añadimos pan y huevo duro, resultará un banquete.

Con media cáscara de coco, se puede hacer una “campana” para los carboneros. Sujetamos una cuerda dentro de la cáscara y la colgamos de una rama o del comedero.

No debemos desalentarnos si el comedero tarda un tiempo en ser utilizado, ya que las aves no lo reconocerán enseguida como fuente de alimento o incluso pueden desconfiar de la estructura que ha ”brotado” en el jardín de la noche a la mañana.

Si decidimos, por fin, colocarlo, estamos contrayendo una responsabilidad para con las aves del entorno, por lo que no debemos olvidar reponer la comida cada cierto tiempo.

Disfrutaremos de este modo, sin duda, de la observación de nuestra variada fauna de aves, sobre todo al amanecer, en el primer desayuno de los pájaros de nuestros campos.

Si no queremos colgarlo, podemos colocarlo sobre un poste. Éste debe ser liso y recto, para que a los gatos y roedores les sea difícil trepar por él. No obstante, podemos colocar un “antigatos”, que no es más que una pantalla en forma de cono a media altura del poste y que evita que puedan subirse al comedero.

La altura a la que situaremos los comederos dependerá del lugar desde donde queremos observar a las aves, de la agilidad de nuestros gatos y de la estatura de la persona que se encargue de cuidar del comedero.

El mantenimiento es muy sencillo, tan sólo hay que limpiar regularmente la base del comedero para prevenir enfermedades, evitando la acumulación de desechos y la aparición de hongos. Las aves, como todos los seres vivos, necesitan agua, por lo que no está de más el colocar algún recipiente de fácil acceso (palangana o plato) en el que puedan acercarse a beber, aunque hay que tener en cuenta que el agua puede contaminarse muy rápidamente por excrementos o por comida que caiga accidentalmente, y que hay que sustituir periódicamente parte del líquido.
Muchas aves prefieren comer en el suelo, por lo que no debemos olvidarnos de ellas, para éstas podemos distribuir algo de comida por el suelo del jardín.

Colocando un tejado sobre el comedero protegemos de la lluvia tanto a los alimentos como a los pájaros, aunque es un inconveniente cuando queremos hacer fotografías.

En el comedero se puede poner todo tipo de restos de comida, aunque es imprescindible cierta variedad si se desea atraer pájaros granívoros e insectívoros. Si queremos invitar a alguno de gusto más refinado, existen unos preparados especiales para pájaros silvestres, que están formados por una gran variedad de semillas, combinadas para atraer el mayor número de especies habituadas a este tipo de alimentación.

Pueden venir aves que se alimentan de insectos si colocamos larvas de mosca compradas en tiendas de artículos de pesca, aunque a un buen gusano de la harina casero, no se le resiste ningún petirrojo.

Algunos pájaros, como los estorninos, urracas y gorriones pueden monopolizar el comedero. Las especies más tímidas no se acercarán si ven a estas especies, por lo que podemos utilizar otro tipo de comederos para ellas.

Se puede construir un cesto hecho de malla fina, en el que se pueden poner diversas clases de frutos secos sin tostar ni salar junto con semillas silvestres. Son especialmente apetitosos para las aves los cacahuetes, y si les añadimos pan y huevo duro, resultará un banquete.

Con media cáscara de coco, se puede hacer una “campana” para los carboneros. Sujetamos una cuerda dentro de la cáscara y la colgamos de una rama o del comedero.

No debemos desalentarnos si el comedero tarda un tiempo en ser utilizado, ya que las aves no lo reconocerán enseguida como fuente de alimento o incluso pueden desconfiar de la estructura que ha ”brotado” en el jardín de la noche a la mañana.

Si decidimos, por fin, colocarlo, estamos contrayendo una responsabilidad para con las aves del entorno, por lo que no debemos olvidar reponer la comida cada cierto tiempo.

Disfrutaremos de este modo, sin duda, de la observación de nuestra variada fauna de aves, sobre todo al amanecer, en el primer desayuno de los pájaros de nuestros campos.

Días del Árbol

Durante dos años hemos colaborado con el ayuntamiento y asociaciones en la celebración del Día del Árbol, a finales de la primavera.
El primer año se hizo una plantación en la Puerta del Sol (una parcela municipal cercana a la ermita, junto al camino del Rey), con gran éxito de participación. Colaboramos junto a la Casa de Oficios y la Asociación de Vecinos. El programa era, tal vez, demasiado ambicioso, pues se pretendía personalizar los árboles y que cada niño tuviera un registro en el ayuntamiento de los riegos que iba efectuando a lo largo del año, con premios, incentivos y otros estímulos. El riego tuvo que ser asumido por las asociaciones. Se programaron 4 riegos durante el verano, de los que solo se realizaron tres. Y, para más desgracia, los enebros que trajo la Casa de Oficios no eran de la especie presente en Colmenarejo, sino del más exigente (en cuanto a humedad se refiere) Juniperus comunis. No obstante, la jornada fue un rotundo éxito y los chavales se lo pasaron genial. Pero a finales de invierno apenas sobrevivía un 5% de los árboles plantados.

Al año siguiente, en el 2001, todos habíamos aprendido de nuestros errores, y además se incorporó la gran experiencia y saber de Antonio, de Apascovi. En primer lugar, tanto la Asociación de Vecinos como nosotros, exigimos al ayuntamiento que se responsabilizase del riego los primeros veranos, pues de lo contrario la plantación era inviable. Así se acordó, y para facilitar las cosas se hicieron los hoyos en hileras, entre las cuales cabía el camión cisterna. El trabajo duro y el aporte de planta corrió a cargo de Apascovi.

 

La jornada fue un éxito aún mayor que el año precedente. Se plantaron cientos de enebros y encinas y todo fue amenizado por unos malabaristas que contrató Teresa. El ayuntamiento corrió, como en el año anterior, con todos los gastos, y todos lo pasamos muy bien.

Pero llegó el verano, y en pleno mes de julio, cuando Colmenarejo dormitaba asfixiada por un mes tórrido, llegaron las máquinas de OHL contratadas por la Confederación Hidrográfica del Tajo y arraso la plantación, convirtiéndola en un depósito de las tierras extraídas de las zanjas. Pero esto es otra historia, que puede consultar en Asunto CASRAMA.

La responsabilidad municipal en este atropello, haciendo grave dejación de responsabilidades, fue considerable, razón por la cual al año siguiente (2002) nos negamos a colaborar en una plantación, como protesta por esta dejadez y, sobre todo, ante la total inseguridad en que este tipo de plantaciones se encuentran. Nuestra postura fue entendida, y ese año el Día del Árbol se articuló de manera diferente. Con los mismos intervinientes de la edición anterior (Asociación de Vecinos, Apascovi, Ayuntamiento y Proyecto Verde) se organizaron diversas plantaciones de aromáticas y autóctonos en los colegios al tiempo que el domingo se celebraba una función de títeres y una charla a los niños sobre temas de medioambiente, en la Sala Multiusos, amén de repartir refrescos para todos, como se venía haciendo todos los años. La organización de los títeres y la charla corrieron de nuestra cuenta.

Día del Árbol 2003

El pasado domingo 27 de abril se realizó una actividad de plantación de árboles.

Este es el cuarto año en que colaboramos con el Ayuntamiento de Colmenarejo junto con otras asociaciones (Asociación de Vecinos y Apascovi) para la realización de esta actividad.

Una enorme cantidad de vecinos acudió a la Vereda de las Latas para plantar enebros, encinas y algún fresno; todo ello amenizado por dos mimos y acompañado de refrescos para todos.

El aciano o azulejo

Familia: Compuestas o Asteráceas.
Nombre Vernáculo (nombre común en castellano): aciano, azulejo o aldiza.
Nombre Científico (en latín): Centaurea cyanus.

Aciano o azulejo

Etimología (que significa su nombre científico): los nombres científicos de las plantas incluyen, generalmente, dos palabras que ayudan a nombrar a cada especie diferente, de igual manera que cada persona cuenta con un nombre y un primer apellido. El primer nombre se denomina “género” y el segundo nombre se denomina “especie”. El nombre de Centaurea (nombre del género) deriva en último término del griego Kentauros = centauro, la mezcla entre hombre y caballo de la mitología griega, donde se conocía ya esta planta como la “hierba del centauro”, planta medicinal descubierta por Quirón (=Chiron), el único centauro inmortal, que se distinguió por su bondad, sentido de la justicia, sabiduría, y con gran experiencia en medicina. Cuentan los textos mitológicos que en los orígenes, el centauro Quirón fue un dios tesalio de la medicina, educador y consejero de importantes héroes griegos como Aquiles. También cuentan como en una ocasión que Hércules perseguía a los centauros, hirió mortalmente, por descuido, a Quirón, que viendo llegar la hora de su muerte, legó su inmortalidad a Prometeo y fue convertido en estrella por Zeus.
Y la palabra cyanus (nombre de la especie) proviene del término griego kyano, que significa de color azul oscuro.

Descripción: hierba anual de floración primaveral, que se reconoce por sus flores de color azul-purpúreo intenso que aparecen agrupadas en cabezuelas, a modo de coronita. Cada pequeña flor se muestra como una trompetita con el borde exterior dentado. Las hojas son alargadas, estrechas y de borde entero, aunque a veces las de la base tienen algunos dientes a los lados; presentan al igual que el tallo, un color verde poco intenso. Es una planta grácil, que no suele superar los 80 cm de altura.

Hábitat: vive en eriales, barbechos, bordes de caminos y pistas, cunetas de carreteras, mieses o claros de encinares o fresnedas.

Distribución: planta que aparece en Asia, Europa y norte de África. Parece que a la Península Ibérica llegó desde oriente, de donde se cree que es originaria. En la Península aparece de manera más frecuente en la mitad norte, haciéndose más rara hacia el sur. La presencia de esta bellísima flor, resulta cada vez más escasa debido, principalmente, al uso continuado y masivo de herbicidas.

Usos:
Cosméticos: las flores se utilizan para la elaboración de líquidos destinados al aclarado de cabellos de tonos claros: rubios, blancos o grises. Si se aplica con mezclas de dosis más concentradas, se consigue aumentar el color.
Mágicos: las flores se han utilizado como talismán para asuntos amorosos.
Medicinales: las flores se han empleado en oftalmología popular para la elaboración de colirios. El agua destilada de las flores se emplea en algunos productos comerciales como lociones limpiadoras de ojos, aunque no debe usarse en personas de ojos muy sensibles. La planta entera se ha tenido por febrífuga, ya que contiene “centaurina”, que sería el principio activo que actúa para sanar las fiebres. También se puede utilizar como depurativo de la piel, mediante vahos faciales.
Tintóreos: las flores del azulejo contienen una materia colorante de color azul denominada “cianina”, soluble en agua pero no en alcohol. Las flores mezcladas con alumbre y agua se pueden emplear para dar color azul en acuarelas y para preparar tintas de color azul.

En el lenguaje de las flores el aciano o azulejo significa “claridad” y “luz”.

Los animales y plantas protegidos que viven en Colmenarejo: El piruétano y el sapo corredor

Piruétano o galapero (Pyrus bourgaeana)

Se trata de un “peralillo silvestre” que está protegido en la Comunidad de Madrid por estar incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (BOCAM. 1992. Decreto 18/1992, de 26 de marzo) con la categoría de “Sensible a la alteración de su hábitat”, ya que se trata de una especie cuyo hábitat característico está particularmente amenazado, en grave regresión, fragmentado o muy limitado.

En Colmenarejo contamos con uno de los mayores piruetanales de la Comunidad de Madrid, único, además, por el tamaño de sus ejemplares. Este pequeño bosquete de peralillos, ha marcado la historia de la toponimia del municipio, dando nombre al arroyo que nace cerca del lugar donde se desarrolla, “Arroyo de la Peraleda”.

Principales Amenazas:

  1. Talas incontroladas y desbroces de vegetación en zonas de regeneración natural del piruétano.
  2. Incendios provocados.
  3. Repoblaciones forestales y fragmentación del hábitat.

Medidas de Conservación:

  1. Desarrollar una legislación municipal que evite cualquier tipo de daño a este árbol.
  2. Designar zonas de conservación que aseguren la supervivencia y expansión de la especie.

 

Sapo corredor (Bufo calamita)

Aunque la legislación regional madrileña no contempla la protección para este sapo, si está incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990), con la categoría “De Interés Especial”.
Además, está incluida en los Anexos II y IV de la Directiva 92/43/CEE de Hábitat y en el Anexo II del Convenio de Berna.
También se encuentra protegido en Navarra, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura y Euskadi.
Por suerte, todavía sobreviven en Colmenarejo algunas poblaciones de este anfibio tan beneficioso para el hombre, ya que se alimenta durante todas las fases de su vida, de insectos, especialmente moscas y mosquitos.

Principales Amenazas:

  1. Atropellos en carreteras.
  2. Destrucción de sus hábitat de reproducción: arroyos y charcas temporales.
  3. Fragmentación y pérdida del hábitat por el excesivo desarrollo urbanístico y a consecuencia de los nuevos tratamientos agrícolas.

Medidas de conservación:

  1. Protección y restauración de las zonas encharcadizas que sirven de zona de cría.
  2. Construcción de pasos para anfibios en las carreteras y pistas que presenten mayor siniestralidad.

La ecología en las antiguas ordenanzas de Colmenarejo

Introducción

En el siglo XVI Colmenarejo formaba una unidad administrativa con otros municipios de su entorno (Galapagar, Navalquejigo, Villanueva del Pardillo y Torrelodones).  Estos cinco municipios estaban integrados a su vez en un territorio mayor cuyo nombre era “El Real de Manzanares”, y cuya jurisdicción era de tipo señorial.  El Señor ostentaba el título de Conde del Real de Manzanares,  ya que ésa fue la herencia que dejó en el siglo XV don Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana y Conde del Real.  El centro del poder residía en la población de Manzanares el Real, donde aún se conserva el castillo de la familia de los Mendoza que en el siglo XVI poseían también el título de Duques del Infantado.

Los cinco ayuntamientos poseían una serie de bienes públicos (bienes de propios y de comunes) cuya administración era responsabilidad exclusiva de sus propios concejos.  Tal como entiende Joaquín Costa el antiguo principio que fundamenta esa antigua idea del dominio público es que “ningún individuo tiene derecho por sí mismo a monopolizar los recursos de la naturaleza.  De aquí se deriva que aunque toda la población pueda disfrutar esos recursos naturales, ninguno pueda ser propietario de los mismos”.  El origen de este tipo de bienes comunales hay que buscarlo en la reconquista y en la consiguiente repoblación humana del territorio conquistado.  Son, en suma, concesiones del rey a los concejos como recompensa a su colaboración en la guerra de reconquista.  Su administración estaba fuera de la titularidad jurisdiccional del señorío, por lo que el Señor debía respetar, dentro de un  orden, las reglas que para su explotación tomaran los alcaldes y concejales implicados.  Dentro de estos bienes se incluían los bosques,  montes, tierras incultas del entorno (ejidos) así como las dehesas, en especial las boyales donde pastaban los animales de trabajo.  Estos derechos ya venían contemplados en el Código de las Siete Partidas, compuesto en el siglo XIII por Alfonso X el Sabio:

“canpos e viñas e huertas, e olivares, e otras heredades, que dan fruto de sí, puedan haber las cibdades o las villas, e como quier que sean comunalmente de todos los moradores, con todo eso no pueden cada uno por sí apartadamente usar de tales cosas, mas los frutos que salieren dellas deven ser metidas en pro comunal de toda la cibdad o villa”.

Las ordenanzas

Para dicha administración los concejos acordaban unas ordenanzas que finalmente eran sometidas a la confirmación del Señor.  A tal fin acudían todos los alcaldes y regidores al ayuntamiento más importante (en nuestro caso Galapagar) llamados mediante el repiqueteo de las campanas.

“en la villa de Galapagar, a quatro días del mes de henero, año del nasçimiento de nuestro salvador Jesuchristo de mill e quinientos e setenta e un años, estando el conçejo público a canpana tañida, según lo que an de uso e costumbre de se juntar en los portales del Audiençia de la dicha villa”

La primera parte de las ordenanzas acordadas trata de las “penas” o multas que debían pagar los propietarios de animales (vacas, bueyes, yeguas, mulas, ovejas, cabras o perros) que estropearan los cultivos de las viñas, los linares, el centeno, la cebada, las nabizas así como hortalizas y garbanzos.

La segunda parte, que es la que más nos interesa, desarrolla la defensa de los frutos obtenidos en los montes, dehesas y ejidos; y en particular sobre los atentados contra el arbolado.

“otrosí, que en los montes de las dehesas y exidos de esta villa e sus anexos, aya o tenga de pena cada pie (tronco principal) de encina, roble, fresno, quexido o alcornoque dos mil maravedis (una suma fabulosa para la época) y cada rama caudalosa mil maravedis y si la tal rama fuera de gordor de un camon (trozo de madera que se usaba para fabricar la llanta de la rueda de un carro) quinientos maravedis, y si fuera para dental (madera donde se encaja la reja del arado) trescientos maravedis, y del gordor del rayo (radio de la rueda del carro) ciento cinquenta maravedis, y el pie de enebro quinientos maravedis, e cada rama de enebro un real, y cada jara ocho maravedis, y cada romero ocho maravedis, y cada ladierna (aladierna) o madroñera medio real, y que esta pena se aplique y sea las dos terçias partes para el conçejo de la dicha villa y la otra terçia para el guarda o denunçiador que lo asiese o denunçiare”

El documento continúa dando razones para la defensa de sus recursos:

“porque los vecinos de la dicha villa e su anexos son labradores y para los pertrechos de sus ganados (se refiere a los bueyes de labor) tienen menester camas (pieza encorvada de madera donde se encaja por delante el dental y la reja del arado) y dentales (pieza donde se encaja la reja) y orejeras (palos oblicuos que se unen al dental y que sirven para ensanchar el surco) y estevas (pieza de madera por donde se agarra el arado) ……. porque ansi conviene para la guarda e conservaçión de los montes y que no se destruyan, como cada día se haze.”
En mil quinientos noventa y uno vuelven a reunirse los cinco ayuntamientos para modernizar las ordenanzas.  En esta “confirmación” amplían las penas y los supuestos de infracción, en particular en lo que se refiere a la defensa del enebro.

“considerando que los enebros es monte abrigoso y reparo necesario para los ganados, y que por esperiençia se a bisto e be que si se cortan por pie o rama nunca vuelven a echar renuebo”

Las penas para los reincidentes llegan al destierro:

“aviendo sido como es castigado dos vezes, sea desterrado de esta villa y su tierra por medio año precisso”

El documento concluye:

“en el lugar de Colmenarejo, jurisdicción de la villa de Galapagar,  a diez y seys dias del mes de hebrero de mill y quinientos e noventa e un años, yo Esteban Domingo, escribano del Ayuntamiento de la dicha villa, por mandamiento de la justiçia y regidores della leí en alta boz en conçejo público a campana tañida estas ordenanças, estando en el dicho conçejo Pedro Marcos de Alcalde”.

A modo de epílogo

La ecología actual parte de un planteamiento ideológico que se fundamenta en principios éticos, y que considera al ser humano como un peligro para el equilibrio natural.  Persigue como fin la conservación de la naturaleza,  contemplándola como un valor por sí misma, y a pesar de que  parezca no tener una utilidad inmediata para la economía humana.  La titánica lucha de los actuales ecologistas se enfrenta a la escasa sensibilidad del Goliat de los intereses económicos e inmobiliarios con un proyecto de futuro incierto.  Por  contra, en estas antiguas ordenanzas los planteamientos ¿ecológicos? son bien distintos.  El equilibrio natural y su consiguiente defensa eran considerados imprescindibles para la subsistencia de los redactores:  los árboles eran vistos como piezas de arado o con forma de carro, y por eso se defendían.

El ser humano se consideraba a sí mismo como una parte más de la naturaleza y como un miembro más de su territorio, y lo defendía porque todo ello formaba parte de su propio proyecto vital.  Con estos modestos planteamientos supo legarnos, casi íntegra, esa herencia natural.  Mucho me temo que nuestra moderna ecología no consiga mantener ese mismo legado para nuestros hijos.

Jornadas micológicas

Las jornadas micológicas han constituido, prácticamente desde su aparición en Colmenarejo, los eventos de carácter cultural de mayor afluencia de público en nuestro pueblo, si exceptuamos los relacionados con festejos populares. Sólo en la última edición asistieron 160 personas al Seminario Micológico, 90 personas a la excursión identificativa y más de 350 personas a la degustación gastronómica. Y el año anterior, a la macro-exposición que se realizó en la Residencia de Estudiantes, asistieron 300 personas. Y en ambos casos sin contar la participación infantil, bien en los talleres de pintura o en la guardería micológica que organizamos paralelamente a estos actos.

Calculamos que cerca del 10% de Colmenarejanos ha participado en alguna de nuestras Jornadas Micológicas.

¿De donde sale tanta afición? No terminamos de explicárnoslo, porque Colmenarejo tampoco es un lugar propicio para la recolección gastronómica de setas. Antaño era fácil encontrar seta de cardo e incluso níscalos en alguno de los escasos pinares, pero en la actualidad la seta de cardo casi ha desaparecido por una explotación excesiva y poco cuidadosa, y los pocos lugares que quedan son el secreto mejor guardado del pueblo. Pero lo cierto es que cada año batimos el record del año anterior, y supone un reto encontrar nuevas actividades, evitando la repetición.

Árboles y arbustos que requieren poco o ningún riego

Alguna de estas especies puede no soportar heladas severas que ocasionalmente se producen en Colmenarejo. Esta lista está en fase de revisión, por lo que puede variar en el transcurso de las próximas semanas.

Árboles

– Acacia
– Alcornoque (Quercus suber)
– Algarrobo
– Almendro (Prunus amygdalus)
– Almez
– Árbol del amor
– Árbol del Paraíso (Eleagnus angustifolia)
– Arce de Montpellier
– Ciprés (Cupressus sempervirens)
– Ciprés de Monterrey (Cupressus macrocarpa)
– Encina (Quercus ilex)
– Enebro (Juniperus oxycedrus)- Fresno (Fraxinus angustifolia)
– Granado (Punica granatum)
– Higera (Picus carica)
– Madroño (Arbutus unedo)
– Melia
– Melojo (Quercus pyrenaica)
– Morera (Morus sp)
– Mimosa
– Olivo (Olea europaea)
– Palmera canaria (Phoenix canariensis)
– Paloverde
– Pinos (Pinus sp)
– Robinia (Robinia pseudoacacia)
– Sabina (Juniperus sabina)
– Tuya articulada (Tetraclinis articulata)
– Yuca (Yuca aloifolia)

Arbustos

– Acebo (Ilex aquifolium)
– Adelfa
– Celinda
– Cornicabra (Pistacia Terebinthus)
– Durillo
– Hibisco
– Jara
– Jazmín
– Lantana (Viburnum lantana)
– Laurel
– Lavanda
– Lilo
– Loro (Prunus lusitanica)
– Majuelo
– Matagallo (Phlomis purpurea)
– Pitosporo
– Retama
– Romero
– Rosal
– Santonina
– Taray
– Tomillo

Setos

– Zarza
– Endrino
– Boj
– Aligustre
– Majuelo
– Retama de olor
– Arizónica
– Leylandii (preferible a la arizónica por la ausencia de polen)
– Ciprés