Actividad institucional – Universidad – Presentación

La actividad social desarrollada por Proyecto Verde está muy ligada a la universidad Carlos III, y concretamente a su Residencia de Estudiantes “Antonio Machado”.

Los orígenes de esta fructífera colaboración se remontan al otoño de 2000. Antes de esa fecha, Proyecto Verde se había “presentado” a la universidad, en un intento por fomentar un acercamiento mutuo con lo que debe ser y será siempre un eje vertebrador de Colmenarejo: la universidad Carlos III. Estos comienzos no cristalizaron en nada concreto.
Pero al poco de su inauguración, llega un nuevo director a la Residencia de Estudiantes. Unos contactos iniciales hacen presumir (como así fue) una línea de colaboración muy fructífera.
En el otoño del año 2000 nos dirigimos a D. Elviro Aranda, director de la residencia, para solicitar que nos permita utilizar sus excelentes instalaciones para la realización de las II Jornadas Micológicas de Colmenarejo.
Las I Jornadas habían sido un éxito inesperado por todos. Se celebraron en el Centro de la Tercera Edad, un salón destinado al ocio y esparcimiento de nuestros ancianos, y que en nada reunía características adecuadas para este tipo de eventos. Pero era lo que había disponible. Su inesperado éxito nos hizo programar unas segundas jornadas mucho más ambiciosas. Era necesario un amplio espacio para la macro-exposición de setas que pensábamos montar; un salón de actos en condiciones para la charla; una recepción para las muestras que nos llegarían de los participantes en un maratón micológico… y todos estos espacios deberían tener una amplia disponibilidad de horario para facilitar la afluencia del público. En parte por la precariedad de las instalaciones culturales municipales (un centro cívico cerrado los fines de semana, que en la práctica solo funcionaba como cantina y para actos escolares, y en el que hasta hace apenas unos meses ha sido imposible pasar una película o dar una conferencia, a no ser que se dispusiera de un equipo de cine o de megafonía particular) y en parte por la escasa disposición de las autoridades municipales responsables a facilitar y estimular estas convocatorias, lo cierto es que nuestra única solución pasaba por la Residencia de Estudiantes.
La acogida del director de la residencia fue inmejorable. Las jornadas se celebraron y fueron el acto cultural más multitudinario que se ha celebrado nunca en Colmenarejo (ver Jornadas Micológicas). Y desde entonces, la Residencia ha sido para nosotros —y para cualquier ciudadano o colectivo de Colmenarejo que lo haya solicitado— lo que fue ideado y proyectado por sus valedores: un lugar público de cultura, abierto, plural y libre… y una residencia para estudiantes, por supuesto y ante todo. De la pluralidad sale la tolerancia, y de la actividad cultural libre y no sesgada sale la verdadera cultura.
A partir de entonces, hemos participado activamente en la vida cultural de la Residencia, muchas veces como simples espectadores, otras como protagonistas, y otras como colaboradores. Han habido momentos verdaderamente “gloriosos”, momentos que los que hemos tenido la fortuna de vivirlos recordaremos siempre. Aquellas II Jornadas Micológicas fue uno de esos momentos, Y las III Jornadas que vinieron después, también. La arriesgadísima apuesta por la Fiesta de la Solidaridad fue otro de esos momentos, una idea que desarrollaron Elviro Aranda y nuestra socia y amiga Teresa García, y en la que Proyecto Verde puso toda la carne en el asador… aunque de manera muy discreta (no era una competencia estatutaria y, además, no queríamos que nuestro protagonismo pudiera incomodar a ningún sector institucional del pueblo). Esto, y multitud de actos conjuntos y colaboraciones, son la carta de presentación de una relación cuyo objetivo único y último siempre ha sido prestar un servicio.
Desde esta página queremos dar las gracias a todos cuantos han hecho posible esta colaboración, y muy especialmente a uno de los grandes artífices de esta magnífica universidad y vecino nuestro, D. Gregorio Peces-Barba, y al responsable directo de que la Residencia de Estudiantes “Antonio Machado” (y por extensión, la universidad Carlos III) vaya ganando día a día un espacio vital para la convivencia, la cultura y la tolerancia en nuestro pueblo, D. Elviro Aranda.

Algunas actividades realizadas por Proyecto Verde en la Residencia de Estudiantes:

• II Jornadas micológicas, que incluyeron:
– Taller de pintura para niños
– Conferencia sobre los “Hongos de Colmenarejo”
– Gran exposición de hongos
– Maratón micológico
• III Jornadas micológicas, que incluyeron:
– Seminario “Introducción a la micología”
– Degustación de cocina micológica
– Salida identificativa
– Taller de educación ambiental para niños
• Cineforum: “Volando libre”, tertulia dirigida por un ornitólogo
• Cineforum: “El Oso”, tertulia dirigida por naturalista
• Seminario sobre Energía Solar, con “Taller de ocio creativo para niños”.
• Conferencia “La cigüeña negra”
• Conferencia “Alimentarse hoy: ¿una actividad de riesgo?”
• Conferencia “El problema de los residuos”
• Conferencia “Anfibios de Colmenarejo”
• Charla sobre reciclaje para los residentes
• Conferencia-Coloquio-Proyección sobre el cambio climático

Además de estas actividades, nuestra asociación tuvo un papel impulsor importante en la Primera Fiesta de la Solidaridad, y una colaboración en la Segunda fiesta de la Solidaridad. Igualmente, siempre que se nos ha requerido, hemos colaborado en otros eventos organizados por la Residencia, bien realizando los carteles promocionales o bien con nuestro apoyo y asistencia.

Cabe concluir que el balance de estos dos años de colaboración ha sido excelente, y una muestra de lo que debe ser la integración de una universidad con la ciudadanía que la acoge. Desde aquí animamos a asociaciones, ayuntamiento y ciudadanos a aprovechar más y mejor las enormes posibilidades que en el desarrollo del ocio creativo y la cultura ofrece la Residencia de Estudiantes “Antonio Machado”.

Breve historia del asunto CASRAMA

El 20 de julio de 2001 salieron a la luz las obras de mejora de la red de abastecimiento de agua destinada a consumo en la zona norte del Parque del Guadarrama. Estas obras, acometidas por el consorcio CASRAMA, de la Confederación (Ministerio de Medio Ambiente), y cuyo cliente final es el Canal de Isabel II (de titularidad autonómica), han sido llevadas a cabo en su mayor parte incumpliendo la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), a pesar de que dicha declaración data del año 1994 y no es todo lo restrictiva que debería, por tratarse de una zona de máxima protección de un parque regional.

Ese día 20, saltó la alarma entre el colectivo ecologista, gracias a que un miembro del partido Los Verdes Comunidad de Madrid —Gloria Torres— vive en la zona de encinar afectada (CAmino del Rey, Colmenarejo). Su voz de alarma fue escuchada y Proyecto Verde y Ecologistas en Acción interpusieron sendas denuncias ante el juzgado. El ayuntamiento de Colmenarejo dio por buenas las obras y se lavó las manos, pese a nuestros numerosos requerimientos de que ejerciera la defensa de nuestro patrimonio natural.

Después de meses de lucha por tratar de proteger las encinas del Parque Regional a su paso por Colmenarejo, de denuncias, reuniones, mañanas al teléfono, en el ministerio de Medio Ambiente y en la Comunidad de Madrid, después de días enteros sentados junto a las encinas para impedir su tala… en fin, después de alegrías, desalientos y sobresaltos, finalmente el asunto Casrama entró en la recta final.

La historia de esta aventura es tan larga que debemos resumirla.

Cuando se anunció la reanudación de las obras, poniendo fin a la paralización cautelar que dictó el juzgado de El Escorial ante nuestras denuncias, Los Verdes acudieron a la vía contencioso administrativa y presentaron denuncia en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Parecía difícil que el alto tribunal paralizase de nuevo las obras, habida cuenta de que el juzgado las había levantado, teniendo muy presente la declaración de altos cargos de la Comunidad de Madrid (CAM) que daban las obras por sujetas a derecho.

Mientras Los Verdes exploraban la vía judicial, Proyecto Verde acudió a la dirección del Parque Regional, presionando para que el director del parque se personara en las obras y comprobara de primera mano el atentado medioambiental que se estaba produciendo.

La reunión se fijó en Colmenarejo, a pie de obra, para el día 11 de septiembre de 2001, día de infausto recuerdo. Asistieron el director de las obras, el director del parque, Gloria Torres por Los Verdes y el presidente de Proyecto Verde. Ese día concurrieron varios acontecimientos que nos favorecieron. Quizá el más destacable sea que la empresa adjuticataria, OHL, lejos de parar las obras ante visita tan notable, continuó arrasando encinas mientras conversábamos con mayor o menor virulencia. Ante semejante espectáculo, el director del parque no tuvo más remedio que pedir a los agentes forestales que le acompañaban que levantaran denuncia de los hechos.

El paso siguiente era lograr una copia de dicha denuncia para adjuntarla al expediente del juzgado, lo que aumentaría espectacularmente las posibilidades de paralización. Pero la CAM no tenía intención de que se parasen las obras. Incluso el director del parque recibió presiones de sus superiores.

Entonces pedimos al juzgado que reclamase esos papeles a la CAM. A los pocos días, Gloria Torres y el presidente de Proyecto Verde acudieron a entrevistarse con el magistrado. El juez, hombre de gran sensibilidad ambiental, no terminaba de ver clara la necesidad de paralizar las obras, habida cuenta de las declaraciones anteriores de mandos de la CAM. En un momento de la conversación le preguntamos si había llegado la denuncia de la guardería forestal, realizada el 11 de septiembre. El juez nos miró con sorpresa y pidió el expediente. Su secretaria le trajo un montón de papeles de más de más de 30 cm. de altura y comenzó a mirar uno por uno. Y allí, casi al final, estaba la denuncia de la Guardería Forestal. En su rostro se dibujó una sonrisa de alivio: ya tenía base para paralizar las obras.

El 14 de noviembre, dos días después de entrevistarnos con el Presidente de la Sala de lo contencioso, el Tribunal Superior de Justicia dictó un auto que crea un precedente en la defensa jurídica del medio ambiente. Este auto, conocido por las partes el día 23, no solo mantiene la suspensión cautelar de las obras de canalización que están arrasando centenares de encinas en Colmenarejo, sino que sienta unos principios jurídicos que van a tener enorme trascendencia en el futuro.

El auto dictado por la Sala de lo Contencioso Administrativo dice así:
“ 2. Si bien la ponderación de los intereses en conflicto, públicos ambos en cuanto se manifiestan en la necesaria protección del entorno natural y, al mismo tiempo, la garantía del suministro del agua a los municipios afectados, ha sido uno de los criterios tenidos en cuenta al acordarse la medida cautelar que ahora se impugna, siendo en todo caso consciente la Sala de la necesaria conciliación de ambos, es lo cierto que el que debe prevalecer en un trámite como el que nos encontramos, es el de más urgente protección, sin duda la conservación, en la medida de lo posible y de acuerdo con las normas medio ambientales del Proyecto mismo, de la cobertura vegetal y especialmente de las especies arbóreas de más porte, cuya reposición sería prácticamente inviable teniendo presente el largo tiempo —muchos años, en cualquier caso— de desarrollo de las encinas, lo que permite hablar de un perjuicio verdaderamente irreparable de arrancarse o talarse sin ser absolutamente necesario para el tendido de la conducción. Resultada por todo ello obligado mantener la medida cautelar —paralización de las obras— en tanto no se aporten por la Administración demandada garantías suficientes de que la continuación de las obras se lleva a cabo con plena observancia de las medidas fijadas en la DIA, garantías que habrán de ponerse en conocimiento de este Tribunal para su análisis, y en su caso, aprobación. Contra esta resolución no cabe recurso alguno.”

Cinco días después de la paralización, el juez decide levantar la suspensión cautelar, pero imponiendo a la empresa que respete exigentes medidas de protección. Ese mismo fin de semana se comienzan a arrancar encinas de la Dehesa de Las Latas. Lo hacen desde el interior del vallado, lejos de la vista de los incautos ecologistas. Y cuando rompen la valla para aflorar por la zona de la ermita, todo está ya arrasado.

Volvemos a entrevistarnos con el juez. Y finalmente se dicta un auto por parte del juez que obliga al transplante de las encinas mayores de un determinado diámetro y a la reforestación completa de la zona. Y el juez nombra al director del parque como organismo encargado de velar por el cumplimiento de estas medidas, con la obligación de infirmar al juzgado cada dos meses.

A partir de este momento, las obras continúan con un cuidado exquisito, pero cuando se llega a una encina que es necesario trasplantar, las obras se detienen y continuan más adelante. De formas muy diversas nos llega noticia de que la Confederación del Tajo no está dispuesta a aceptar le precedentes del transplante, y prefiere otras soluciones técnicas.

Finalmente, las obras se dirigen hacia la conclusión, con una solución desastrosa desde el punto de vista técnico, pero que permiten a la Confederación “salvar la cara” y evitar el transplante. Allí donde exista una encina que hay que trasplantar, se da un rodeo, conectando la tubería si es necesario al trazado antiguo, de otro material y de menor sección. Esta solución va a provocar que en un plazo de pocos años sea necesario volver a levantar el terreno para acometer reparaciones. Pero de alguna manera la Confederación se ha salido con la suya.

El asunto Casrama ha puesto varias cosas de manifiesto:

– La sensibilidad judicial respecto al medio ambiente está cambiando, aunque por el momento la declaración de un cargo de la administración goza de mucha mayor credibilidad que la de un ciudadano
– Los autos del TSJM son pioneros y sientan un precedente de enorme interés
– Los ayuntamientos (en este caso el de Colmenarejo) siguen considerando “el campo” como algo ajeno a sus atribuciones, importándoles muy poco lo que pueda suceder en él.
– Los ciudadanos tienen cada vez más sensibilidad y sensación de que la Naturaleza les pertenece
– La Guardería Forestal funciona muy bien
– Disciplina Ambiental funciona muy mal…
– …y el Seprona ya no es lo que era.

Inventario medioambiental de Colmenarejo

Extracto del Libro Blanco del Medio Ambiente de Colmenarejo (en PDF)

Este documento es una selección muy extractada del texto original del Libro Blanco del Medio Ambiente en Colmenarejo.
El original consta de más de 200 páginas, con más de 200 fotografías y una completa cartografía a todo color, en escala 1:5.000
Este extracto recoge tan solo 6 epígrafes al azar de los más de 30 del índice original. Además, se han omitido las fotografías por razones de espacio.
La relación de autores y colaboradores aún no está cerrada, y puede incluir algún error, ya que está pendiente de corrección definitiva.
El libro original está a la espera de ser editado.

Mapa geológico de Colmenarejo

Urbanismo, especulación y Agenda 21

¿Qué futuro urbanístico nos aguarda?

El mes de septiembre de 2002, mediante acuerdo plenario, todos los grupos políticos comprometieron su adhesión a la Carta de Aalborg, “con el fin de promover un desarrollo estratégico y sostenible del municipio”,  lo que implicaba la elaboración de la Agenda 21 local y su correspondiente Plan de Acción.
Igualmente, por acuerdo plenario, el 30 de diciembre de 2004, —con el respaldo de APIC y PSOE y la abstención del PP—, el Ayuntamiento concluyó en que “el proceso de Agenda 21 de Colmenarejo ha superado con éxito las dos primeras fases previstas” y se comprometía a poner en marcha el Plan de Acción Local.

Un plan por la trastienda

La elaboración de la Agenda 21 de Colmenarejo fue el resultado de muchas horas de trabajo de colectivos ciudadanos y particulares, con alto nivel de consenso.
En la primavera de 2005, la asociación de vecinos “La Agrupación”, próxima a APIC, nos sorprendió anunciando un acto para dar a conocer el Avance del Plan General de Urbanismo. A los pocos meses, fue el equipo de gobierno de APIC, quien presento el Avance a la opinión pública, facilitando, durante el verano, una recogida de sugerencias, que fue contestada por la oposición y Proyecto Verde por insuficiente y escasamente difundida, por lo que APIC, se vio obligada a exponer el avance y recoger las sugerencias hasta finales de noviembre de 2005.
Proyecto Verde presentó numerosas sugerencias, que aún no han sido contestadas (aunque sí fueron rechazadas en  un Pleno de manera global), y en un acto celebrado el pasado marzo, explicamos las razones por las que nos oponíamos a este primer documento de Avance del Plan General. Algunas de las más llamativas son que el plan posibilita una población en torno a los 25.000 habitantes y para algunos urbanistas superar los 30.000. Que se destinaban 3 millones de m2 a urbanizar (el 52% de todo lo que se podría construir), recalificando 2,5 millones de m2  de suelo hasta ahora protegido. Es decir, un plan netamente especulativo. Tan es así, que cuenta con el respaldo de algunos concejales procedentes del Partido Popular.
Este Avance también ha recibido el respaldo público de la Agrupación Socialista de Colmenarejo y de Izquierda Unida. No ha sido respaldado por los concejales procedentes del Partido Socialista y que han sido expulsados del mismo.

Mal momento para la especulación urbanística

Hace unos días hemos recibido la noticia a través de un representante de “La Agrupación” (Asociación de Vecinos) de que queda paralizado el Plan General hasta después de las próximas elecciones locales, porque a pesar de que la Agrupación Progresista Independiente de Colmenarejo, APIC, cuenta con el respaldo de los concejales expulsados del Partido Popular, no quiere aprobarlo porque, entre otras cosas –dicen- el PSOE no tiene concejales y tampoco Izquierda Unida.
A pesar de que han desperdiciado otros cuatro años (y ya van 8), ya tenemos claro el modelo de urbanismo que nos ofrecen los partidos políticos de Colmenarejo. En todos los casos un modelo especulativo y alejado de los planteamientos de la Agenda 21.

¿Qué fue de la Agenda 21?

APIC en su campaña electoral se comprometió a respetar las propuestas de la Agenda 21, engañando a los vecinos de Colmenarejo. El gobierno municipal contaba con el respaldo suficiente para haber sacado adelante un Plan General respetuoso con la Agenda 21 y no lo ha hecho porque en su intención no ha estado nunca aplicar la Agenda 21. La prueba está en que desde el 30 de diciembre de 2004 en que se aprobó el Plan de Acción, sus propuestas han quedado en total olvido municipal.
En estos días, urbanismo, especulación y corrupción están en los medios y han sido asociados y asumidos por la ciudadanía como algo ampliamente extendido. La mayoría de los ayuntamientos no tienen voluntad alguna de poner el urbanismo al servicio de los intereses generales y se han hecho cómplices de la degradación que sufre el medio ambiente. Han ignorado que nuestra Constitución consagra el uso social del suelo:
“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos (Art. 47 Constitución Española)”.
Están utilizando los planes de urbanismo no para solucionar problemas de los pueblos sino para poner en venta el suelo a precios de escándalo que después tenemos que pagar los demás cuando adquirimos nuestra vivienda, enriqueciendo a unos pocos.
Cuando en estos últimos meses los casos de corrupción han salpicado a los dos principales partidos políticos, se han hecho los despistados, diciendo que se van a tomar medidas para evitar los abusos. En Colmenarejo el documento de planeamiento propuesto multiplica la población por cuatro y sin embargo ahí tienen a los partidos que se dicen de izquierda dando su bendición al plan y a APIC defendiéndolo. Se desprotege suelo que actualmente está protegido y ¡todo vale!

Solo hay que querer

Los ayuntamientos, si tienen voluntad de proteger la calidad de vida de sus ciudadanos y luchar contra la especulación, disponen de instrumentos para paliar los efectos agresivos de estas leyes. Pueden proteger suelo en vez de desprotegerlo. Pueden hacer un planeamiento “en negativo”, es decir, primero proteger y, del suelo que quede, planificar su uso gradual y racionalmente atendiendo a su finalidad social, como dice el mandato constitucional. No pueden, como lo ha estado haciendo el ayuntamiento de Colmenarejo, vender suelo público a precios especulativos como el resto de los agentes que intervienen en el mercado de suelo.
Quizás el urbanismo es demasiado importante para dejarlo en manos de los políticos y tenga que ser la ciudadanía la que se movilice para que los planes de urbanismo no sean especulativos, sean respetuosos con la naturaleza y den solución a las aspiraciones de los ciudadanos.
Lo que hemos visto en estos últimos años ha sido el fracaso de la política y del equipo de gobierno de APIC, incompetente para gestionar una oportunidad histórica de sacar adelante un plan acorde con los principios de la Agenda 21. Tenían todo en su mano para respetar a los ciudadanos y su voluntad, y convertirse en un modelo político a seguir, y sin embargo han preferido desoír la voluntad de los ciudadanos.
Nosotros, Proyecto Verde, somos los únicos que nos hemos opuesto abiertamente a este Plan, y lo seguiremos haciendo frente a quien sea, mientras que el plan propuesto quiera convertir Colmenarejo en algo que solo beneficia a unos pocos.

Proyecto Verde detecta deficiencias graves en el Avance del PGOU, y pide al Ayuntamiento su revisión

El Avance, tal y como está, contiene contradicciones, errores y ausencias que hacen imposible su análisis. Proyecto Verde no entiende cómo un documento de esta importancia contiene datos que no son reales, aspectos contradictorios, infraestructuras supramunicipales inexistentes e incluso falta de páginas. Por este motivo nuestra asociación ha presentado un escrito en el Ayuntamiento pidiendo que se aclaren un total de 20 puntos del Avance.
Las lagunas más llamativas son las que hacen referencia por un lado al techo de población, cifrado por el Avance en 13.000 habitantes, cifra que se obtiene mediante densidades urbanísticas excesivamente bajas, declaradas económicamente inviables por el propio Ayuntamiento en modificaciones puntuales de las vigentes normas subsidiarias, y por otro a la supuesta circunvalación, cuyo trazado a través de Galapagar ni está consensuado con este municipio ni existe como tal en su PGOU.
Respecto a la previsión de población, aspecto clave para nuestro municipio, ya que tanto la demanda social como su Agenda 21 exigen que sea un crecimiento muy reducido, parece estar fuertemente maquillada, no solo por los aspectos ya mencionados, sino porque en las citadas previsiones no se incluyen las viviendas que puedan construirse en más de un millón doscientos mil metros cuadrados de Suelo Urbanizable no Sectorizado.
Otros aspectos llamativos son planos con distintos trazados de red viaria, datos de población actual obsoletos, tablas con datos supuestamente iguales que no coinciden entre sí, etc. También llama la atención cómo el Avance invoca las limitaciones que impone la presencia de terrenos protegidos para no desviar el intenso tráfico del centro urbano, pero las olvida cuando propone una carretera de 5 kilómetros desde la Universidad hacia el sur, en pleno Parque Regional del Guadarrama.

ESTUDIO DE INCIDENCIA AMBIENTAL
También resulta significativo que en zonas con alto valor ecológico en las que el Avance prevé una carretera o un área urbanizada, el Estudio de Incidencia Ambiental omita o minimice este interés ambiental. Especialmente significativo por la importancia excepcional del enclave, es el caso de las charcas de Los Escoriales, que no existen para los documentos del Avance, y en las que está previsto construir viviendas y hacer pasar una carretera.

SIMPLES ERRORES O ALGO MÁS
Proyecto Verde considera que en tanto no se aclaren todos estos aspectos, este Avance no reúne las características que la ley establece para este tipo de documentos. A juicio de nuestra asociación, la respuesta que el Ayuntamiento de a esta petición va a aclarar si las anomalías detectadas son simples errores (graves en un documento de esta naturaleza, pero subsanables) o responden al deseo de ocultar a los ciudadanos las verdaderas intenciones urbanísticas del Ayuntamiento.
El documento completo presentado por Proyecto Verde puede consultarlo en nuestra web. Si desea consultar el Avance y el documento de Incidencia Ambiental, puede solicitarlos en el Ayuntamiento. Si tiene alguna dificultad, puede ponerse en contacto con Proyecto Verde-Ecologistas en Acción.

El Universo: Una empresa transplanta 42 encinas en Los Escoriales

Colmenarejo PARA PODER CONSTRUIR 30 VIVIENDAS UNIFAMILIARES
Una empresa transplanta 42 encinas en Los Escoriales

Un total de 42 encinas y cuatro enebros se acaban de ver beneficiados de la nueva ordenanza municipal de Colmenarejo, que delimita la protección de su arbolado. Basándose en las exigencias de la Agenda 21, que se desarrolla en esta localidad, la anterior concejala de Medio de Ambiente, la socialista Laura López, impulsó la creación de una normativa que velase por la conservación de las masas forestales del término.

Con las obras que se están realizando en la urbanización Los Escoriales I para construir 30 viviendas unifamiliares, los constructores contaban con poder eliminar los árboles que entorpecían sus planes urbanísticos.

Como explican desde el Ayuntamiento, “la promotora Risco Alto servicios Inmobiliarios S.A solicitó al Ayuntamiento de Colmenarejo licencia de tala de las mismas, por lo que los servicios técnicos de la Concejalía de Medio Ambiente, en aplicación de la ordenanza de protección de arbolado, solicitaron a la citada promotora que procediera al transplante de todos aquellos pies que resultaban afectados por la ejecución de las obras. Asimismo, se estudió la posibilidad de reordenar las edificaciones propuestas, respetando las limitaciones impuestas por la normativa urbanística”.

En la citada ordenanza se especifica la protección de las especies afectadas en esta actuación, encinas y enebros; y se aclaran los requisitos técnicos para que se puedan realizar los transplantes. Así pues, se apunta que el trasplante
primará sobre cualquier otra solución, como puede ser la valoración económica del arbolado que se retira para la repoblación de la zona afectada. La actuación en Los Escoriales ha consistido en el transplante de 42 encinas y cuatro enebros, que han sido trasladados a la misma zona verde del sector UA-07 Los Escoriales I. Para ello se tuvieron en consideración “condiciones medioambientales como el suelo, el clima y la orientación que han tenido hasta ahora”, aclaran fuentes municipales.

Aunque los tamaños de los pies transplantados oscilan entre los 30 centímetros de perímetro y los dos metros, las dos principales actuaciones se centraron en el transplante de una encina de cerca de 300 años, que presentaba un perímetro superior a dos metros, y la modificación de una de las construcciones. Los trabajos, aunque sufragados por la promotora Risco Alto, fueron realizados por la empresa especializada Salvar la Encina. La compañía extremeña ha realizado más de 12.000 trasplantes (14 de ellos en Colmenarejo durante el pasado verano), con un índice del 80 por ciento
de éxito.

La Agenda 21 Local en Colmenarejo

Definición:
Plan de actuaciones aprobado por las Naciones Unidas, para el desarrollo sostenible en el siglo 21. Este plan de acciones fue aprobado en 1992 por 173 gobiernos en la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro. Aunque el plan fue aprobado a nivel internacional, el propio documento incide en la aplicación de los planes a nivel local, invitando a las comunidades locales a crear su Agenda 21 Local, con planes y actuaciones específicas para cada localidad o municipio. Estos planes y actuaciones se deberán realizar contando con los ciudadanos, los grupos de interés, las autoridades locales y las diferentes administraciones competentes.
Antes de empezar, es imprescindible identificar los problemas y sus causas, recurriendo a la realización de ecoauditorias o auditorias medioambientales serias, confeccionadas y evaluadas por un comité de expertos profesionales de ámbito multidisciplinar, que analicen de manera objetiva los problemas ambientales y establezcan los objetivos a alcanzar, identifiquen las causas de los problemas y den a los ciudadanos y a las administraciones locales y regionales un plan de actuación pormenorizado, señalando cuales son las actuaciones que con carácter urgente o prioritario se deben llevar a cabo.
Por último, hay que destacar que los tres pilares fundamentales de una Agenda 21 bien planteada, y que de manera inalienable presentan relaciones mutuas de interdependencia, son:

  1. Gestión integradora sostenible: gestión integrada, flexible y dinámica del municipio, integrando gradualmente las cuestiones económicas, sociales y medioambientales en un proceso que a largo plazo alcance el objetivo de la sostenibilidad, mediante las toma de medidas económicamente eficientes, socialmente responsables y equitativas, y medioambientalmente racionales.
  2. Sensibilización de la sociedad: mediante la concienciación de los ciudadanos y de todos los sectores socioeconómicos e institucionales en el hecho de la “responsabilidad compartida”, en materia de protección del medio ambiente.
  3. Herramienta de trabajo y no de mecanismo de letargo: nunca hay que perder el norte y hay que tener siempre en cuenta que, la Agenda 21 es, sobretodo, una herramienta, y no la panacea que solventará todos los problemas de un territorio. Además, la confección y redacción del documento de síntesis de la Agenda 21, así como de sus planes de acción priorizados, no ha de significar el fin de la consecución del esfuerzo de las administraciones y la ciudadanía, sino el principio de la aplicación de buenas prácticas y la resolución de problemas medioambientales pretéritos y actuales.

Objetivos a Corto Plazo:

  1. Conocer el estado de conservación de los recursos naturales de un territorio e identificar los problemas actuales y los futuros factores de riesgo que los amenazan.
  2. Proponer soluciones viables y alternativas reales para utilizar los recursos disponibles de la manera más racional y sostenible posible.
  3. Reforzar la capacidad de las autoridades locales para abordar y hacer frente los temas y problemas ambientales, implicando en el proceso a toda la sociedad, especialmente a los ciudadanos y a las asociaciones que les representan.
  4. Fomentar y promulgar la educación ambiental como mecanismo que despierte la sensibilización y comprensión adecuada de los problemas ambientales del lugar, haciendo hincapié en el hecho de que el patrimonio natural es de todos y que nuestra calidad de vida se debe, en parte, a su buen o mal estado de conservación.
  5. Desarrollar y priorizar procedimientos políticos y administrativos adecuados y ejecutivos, que en periodos cortos de tiempo ofrezcan soluciones que se adapten a los planes de acción, así como fomentar la participación ciudadana y el desarrollo de un tejido social asociativo amparado cultural e institucionalmente por los gobiernos locales.
  6. Aplicar de manera eficiente y racional los instrumentos y las herramientas que ofrece una Agenda 21 bien vertebrada, para la gestión ambiental.
  7. Hacer del municipio o territorio, un ejemplo de buena gestión y de una práctica ambiental adecuada, para sus ciudadanos y otros municipios de la zona.

Objetivos a Largo Plazo:

Alcanzar la sostenibilidad, como objetivo fundamental que englobe a todos los demás objetivos.

La sostenibilidad, y no la “renta per cápita” o nuestra capacidad de consumo, supone el mantenimiento o la mejora del nivel de vida, siempre conforme a la capacidad de carga del medio natural del planeta en su conjunto.

La sostenibilidad también implica que el consumo de recursos no debe superar la capacidad de la naturaleza para reemplazarlos o renovarlos, ya sea en el lugar donde se consumen o donde se generan, teniendo muy en cuenta el mantenimiento de la diversidad biológica, la salud y los derechos de los pobladores de países de donde ya se obtuvieron todos o casi todos los recursos.

La sostenibilidad debe iniciarse localmente, de manera similar a lo que explica el famoso símil sobre el efecto del aleteo de una mariposa en un lugar remoto de la Tierra, que se convierte en un potente vendaval cuando llega al otro extremo del planeta. Pero una vez que este “vendaval” haya llegado a todos los rincones debe alcanzarse un equilibrio dinámico a nivel global, ya que a nivel estrictamente local no podría mantenerse durante mucho tiempo.

 

Para saber más:

  • Pelayo del Riego Artigas. 2004. La Agenda 21 Local. Ediciones Mundi-Prensa. Madrid.
  • VV.AA. 2002. Madrid Agenda 21 Local. Ayuntamiento de Madrid. Rama de Medio Ambiente y Salud y Consumo- Área de Medio Ambiente. Departamento de la Secretaría Técnica y Desarrollo Sostenible. Madrid.

El Universo: Expertos de 13 países europeos se interesan por la Agenda Local 21

Más de 50 personas, todas ellas expertas en materia de desarrollo sostenible, acudieron a la Universidad Carlos III de Colmenarejo para participar en el Seminario Internacional Avanzado sobre Agenda 21. Se trataba de una iniciativa del Ministerio de Medio Ambiente y la Agencia de Cooperación, que estuvo coordinada por la Fundación Entorno, la cual se desarrolló a finales del mes de junio en distintos puntos de Madrid.
En esta presentación participaron la concejala de Participación Ciudadana, Mª Laura Gómez y la agente de Desarrollo Local, Carmen Quintanilla. También estuvieron los ponentes de la Mesas 2 y 3, Darío Díaz y Francisco Bartolomé. Por último, intervinieron los concejales de Urbanismo, Raúl Plaza, y de Medios de Comunicación, Tomás Alonso. Los asistentes, procedentes de 13 países del arco mediterráneo (Albania, Argelia, Bosnia y Herzegovina, Egipto, Jordania, Líbano, Marruecos, Mauritania, Serbia y Montenegro, territorios palestinos, Túnez y Turquía) estaban interesados en conocer las experiencias sobre la puesta en marcha de esta iniciativa europea, así como los pros y los contras que supondrá para las ciudades de sus respectivos países involucrarse en los compromisos que conlleva la firma de la Carta de Aalborg. Esta iniciativa se enmarca entre los objetivos del Programa de Cooperación Internacional Azahar. Su objetivo es poner en contacto experiencias de desarrollo sostenible entre los países. Tras las ponencias, se procedió a abrir un debate. Posteriormente, los invitados realizaron una visita guiada por diferentes puntos de interés del municipio. Además de visitar las instalaciones de la Universidad Carlos III, donde se desarrolló esta parte del seminario, los invitados tuvieron ocasión de conocer las instalaciones solares que se encuentran en edificios municipales. Los espacios públicos de Colmenarejo que han sido objeto de actuaciones para adaptarlos a los peatones también fueron recorridos por estos expertos europeos. Y, por último, la visita se dirigió a la Planta de Compostaje de Residuos Vegetales, que la asociación APASCOVI gestiona en las proximidades de la Cañada de las Merinas.

Análisis de la encuesta municipal

El método. El primer gran defecto de esta encuesta es la metodología y la selección de muestras. En la reunión en que se debatió este asunto, quedó claro que una muestra de 150 o 200 encuestados, elegidos aleatoriamente según las franjas de edad (dato conocido en el padrón) tendría una fiabilidad superior al 99%, más que suficiente. El ayuntamiento proponía respetar estas franjas poblacionales, pero realizar la encuesta en la calle. Nosotros indicamos que eso provocaría la invalidación de la encuesta, ya que se partía de una circunstancia no aleatoria, como es el pasear por tal o cual calle. Nuestra propuesta era la siguiente: se toma la pirámide de población de Colmenarejo. Siguiendo ese mismo porcentaje de bandas de edad, se seleccionan aleatoriamente 150 o 200 personas sobre el padrón. Y a esas personas se les hace la encuesta bien en su domicilio o por teléfono. Así se logra esa fiabilidad de la que hemos hablado.

La opción del ayuntamiento ha sido posiblemente la peor posible. Las encuestas se realizaron en la calle, en el entorno de la plaza, un fin de semana. Y lo peor es que encima se anunció el lugar y la hora exactos. Así, aquellos que tuvieran interés en ser preguntados es fácil que lo consiguieran. No se tiene en cuenta la pirámide poblacional, porque el encuestador no conoce la edad del encuestado cuando le aborda. Se sesga la muestra al elegir personas que frecuentan ese entorno los fines de semana, y para colmo, se anuncia el día y el lugar. La nula cualificación técnica de esta encuesta es evidente. Lo que esta encuesta recoja serán las opiniones de aquellos ciudadanos muy interesados en que se les pregunte, más aquellos que suelen pasear por la plaza los días festivos, más los católicos practicantes que salen de misa de 12, ¿por qué no?

La parte buena de todo esto es que, aunque estuviera técnicamente bien hecha, dicha encuesta no va a servir para nada relativo a la Agenda 21. Eso esperamos.

Las preguntas. Si erróneo es el método, las preguntas tampoco tienen desperdicio. En primer lugar no se incluye el consabido no sabe/no contesta, a pesar de que lo indicamos como imprescindible en nuestra propuesta. Así, se obliga al ciudadano a pronunciarse sobre todos los aspectos preguntados, aunque no tenga opinión o lo desconozca. Un alto porcentaje contesta cualquier cosa, ante el temor de que dejar la casilla vacía invalide el conjunto de la encuesta, o pueda dar la sensación al entrevistador de ser un ignorante. Son hechos perfectamente conocidos por la ciencia demoscópica que parecen no tener aplicación en Colmenarejo.

Pero no queda todo ahí. En una enorme batería de preguntas en las que el ciudadano tiene que opinar de cosas que ni nosotros —que conocemos bastante bien Colmenarejo— somos capaces de pronunciarnos, se le da a elegir entre Muy bueno, bueno, regular, aceptable, malo y muy malo. ¡Caramba! Que sepamos (nosotros y el diccionario), aceptable es mejor que regular, y no peor como aparece en la encuesta.

Nos preguntan cosas que no vienen al caso o que no se pueden responder. ¿Que opinamos del río? Pues depende de qué tramo del río me hablen ustedes. ¿Y del arroyo y humedales? Pues cosas distintas; porque el arroyo no es uno sino varios: La Peralera es una cloaca, pero el Valbellido es utilizado por barbos para desovar, luego son cosas muy distintas. Y de los humedales, ¡que le voy a decir! La charca del Navazo, con su plástico negro, o las charcas de Los Escoriales, con poblaciones de anfibios entre las mejores del Parque Regional. Y casi todo así.

El objetivo. Se dijo claramente por parte del ayuntamiento, que el objetivo de la encuesta era conocer la percepción del ciudadano sobre la realidad de su pueblo, rechazando nuestra propuesta de hacer una encuesta más adelante para sabér qué pueblo quiere la gente. Pues bien, al final se han mezclado ambos conceptos, en un galimatías completo. Junto a preguntas del tipo ¿cómo valoras la industria? se ponen otras preguntando cuantos habitantes quieres que tenga Colmenarejo dentro de 10 años, o si debe haber o no polígono industrial en su actual ubicación. Esta mezcla de objetivos nos induce a pensar que no existe intención de hacer una consulta en condiciones para dibujar el modelo futuro de pueblo; nos hace temer que al final la Agenda 21 sea una cosa que nos “guisemos” entre unos pocos, de espaldas al ciudadano.

Los resultados. Cuando se publican las conclusiones de esta encuesta, los resultados no nos sorprenden, aunque sí la manera en algunos casos tan evidente de presentar datos erroneos o tergiversados. No merece la pena analizar unos resultados que no pueden ser fiables dado el método empleado. Solo comentaremos dos casos, porque ponen de manifiesto hasta qué punto está mal hecha la encuesta y porque hacen sospechar que ha entrado en funcionamiento “la cocina” a la hora de presentarlos.
Según esta encuesta, el 48% de los ciudadanos de Colmenarejo tienen estudios universitarios. ¡Qué más quisiéramos tener tan elevado nivel de educación! Los últimos datos publicados por el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid y basados no en encuestas sino en censos, dan la cifra del 18%, lejos del municipio con mayor tasa de universitarios de toda la Comunidad, Boadilla, con un 26%. El 48% es un dato que evidencia no solo lo deficiente de la encuesta sino de su verificación posterior.

Más preocupante es la manipulación de algunas afirmaciones, no sabemos si intencionada o casual. En la pregunta sobre el nivel de responsabilidad de diferentes sectores en la protección del medio ambiente, es el ayuntamiento el que obtiene una clara ventaja respecto a todos los demás como responsable de velar por su conservación. Estos datos, presentados en forma de cuadros estadísticos, mantienen escalas diferentes de manera que la respuesta mayoritaria —ayuntamiento— no lo parezca, y en las conclusiones, incluso se da la vuelta al resultado y se afirma que la encuesta revela que son los ciudadanos los que se consideran como principales responsables en la defensa del medio ambiente.