CONCLUSIONES DE LAS I JORNADAS DEL PARQUE REGIONAL DEL RÍO GUADARRAMA

Colmenarejo, 8 y 9 de mayo de 2009

 

Organizadas por la Plataforma Río Guadarrama y con la colaboración de la Universidad Carlos III, por primera vez en los 10 años que tiene de existencia el Parque Regional de la Cuenca Media del Río Guadarrama y su entorno se celebraron unas jornadas que consiguieron juntar a miembros de la Administración Regional, investigadores y comunidad científica, colectivos ecologistas y ciudadanos del entorno del Parque, en el que pudieron debatir sobre los valores, problemas, amenazas y futuro de este espacio protegido.

Desde la Plataforma Río Guadarrama se valora como un hecho positivo que tras 10 años, los sectores sociales implicados en la conservación del Parque Regional hayan podido intercambiar sus puntos de vista y preocupaciones, sobre todo en un momento en el que la participación pública en la gestión del medio ambiente madrileño está en sus horas más bajas.

Tras las exposiciones y los debates de los distintos ponentes, a los que hay que agradecer su asistencia desinteresada, la Plataforma Río Guadarrama ha recogido las siguientes conclusiones, que deben marchar un camino por el que trabajar desde los colectivos preocupados por la conservación y recuperación del Parque Regional del Río Guadarrama:

  • Es urgente iniciar un trabajo desde el exterior. Muchos de los problemas que tiene el Parque provienen de las poblaciones y actividades humanas del exterior del espacio. La franja de protección exterior de 100 metros se hace insuficiente dada la magnitud de la presión.
  • Adquisición de suelo público. Un porcentaje mínimo de sus 22.000 hectáreas de superficie pertenecen al patrimonio público, por lo que se hace complicado llevar a cabo programas de conservación, educación e investigación y se mejoraría la gestión del espacio.
  • Modernización de la normativa cinegética. En la Comunidad de Madrid, al no tener una ley de caza propia, se sigue aplicando la ley franquista de 1970, aprobada bajo principios no democráticos, totalmente desfasada y ajena los criterios modernos de una gestión cinegética sostenible y coherente con la conservación.
  • Permeabilización de las infraestructuras de transporte por los daños causados por especies cinegéticas. Con la existencia de pasos de fauna adecuados se evitarían los daños causados por el incremento de las poblaciones cinegéticas, especialmente conejo y jabalí.
  • Intensificación de la vigilancia contra construcciones ilegales y tráficos de vehículos a motor. Los principales objetos de denuncia por parte de los Agentes Forestales en el Parque son las construcciones ilegales y el tráfico de vehículos a motor.
  • Informes arqueológicos en los movimientos de tierra. Debido a la riqueza arqueológica presente, uno de los mayores daños que pueden sufrir vienen motivados por movimientos de tierra, repoblaciones, acondicionamiento de caminos... Todas estas obras deberían contar con informes preceptivos de la Dirección General de Patrimonio.
  • Escasa calidad de las aguas. Más del 75% de las aguas del Parque está contaminada, muy contaminada o fuertemente contaminada, debido a los vertidos de todo tipo que reciben los ríos Guadarrama, Aulencia y sus arroyos subsidiarios. Los principales focos de contaminación provienen de las salidas de las EDAR, vertidos industriales (arroyo Los Combos), vertidos desde la ETAP de Valmayor y otros vertidos urbanos de aguas no depuradas.
  • Buen estado del bosque de ribera. Debido, entre otras causas, a la gran carga orgánica de las masas de agua, el 40% de la superficie vegetal de ribera tiene un estado “sin alterar” o “bueno”.
  • Estado de conservación del río Guadarrama. Los principales problemas de conservación del principal eje fluvial del Parque son las construcciones a pie de río (tanto ilegales como legalizadas) y la calidad de las aguas (especialmente por los vertidos urbanos, no depurados prácticamente en ningún caso). Especialmente preocupante es el tramo de 6 km comprendido en las inmediaciones de la N-V, con un foco de construcciones ilegales que origina un grave problema de degradación social y ambiental.
  • Gestión integral de los ecosistemas fluviales. La conservación de los ríos y arroyos necesitan una gestión integral en toda la cuenca, que excede de los límites del Parque Regional.
  • Pobre diversidad de mamíferos. La degradación del Parque ha influido en el empeoramiento de la diversidad de mamíferos, estando representado prácticamente sólo por especies generalistas.
  • Pobre diversidad de anfibios y en densidades muy bajas. Igualmente que en el punto anterior está debido por la degradación del entorno, especialmente por la ausencia y disminución de lugares propicios para su reproducción.
  • Fragmentación y aislamiento del Parque Regional. Las infraestructuras de transporte y las poblaciones que rodean el Parque hacen que esté desconectado hacia el norte, el este y el sur, sin capacidad de funcionar como corredor ecológico entre el tramo norte del río Guadarrama, el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares o el Parque del Sureste. La construcción de la M-600, futura M-60, cortará su conexión con los encinares y pinares del Alberche y el Cofio. Todo esto origina una gran dificultad para la viabilidad de las poblaciones de mamíferos. Deberían construirse pasos para fauna adecuados en las infraestructuras de transporte que atraviesan o circundan el Parque.
  • Vertidos en arroyos. A causa del escaso rendimiento de las EDAR, en tanto no se mejore su eficiencia y eficacia, éstas no deberían verter directamente sobre los arroyos (El Soto, La Vega, Valenoso) sino que sería más recomendable hacerlo sobre el cauce del río Guadarrama, con mayor capacidad autodepurativa. Estos arroyos, de aguas estacionales y con escaso caudal, son convertidos en auténticas cloacas a cielo abierto, impidiendo la viabilidad de fauna ligada a ellos.
  • Adecuación de charcas y puntos de agua para la reproducción de anfibios. Ligado con el punto anterior es necesario conservar y adecuar los puntos de agua limpia existentes para dar viabilidad a las poblaciones de anfibios del Parque, propiciándoles lugares adecuados para su reproducción y crecimiento.
  • Efectos de la contaminación difusa. Debido a los posibles efectos que puede tener la contaminación difusa proveniente del entorno urbano, de las industrias y de la agricultura sobre la fauna y vegetación del Parque, debería abrirse una línea de investigación desde las Administraciones Públicas.
  • Control de fauna y vegetación alóctonas. Debido a los problemas que están causando tanto en la vegetación como en la fauna autóctona, y muy especialmente en los anfibios, es necesario un mayor control y erradicación de las especies foráneas presentes.
  • Sustitución de pinares. Los pinares repoblados desde los años 40 presentan un estado de conservación bajo, un escaso valor botánico y representan un serio peligro por su capacidad de provocar incendios. Por estos motivos deberían ser mantenidos y sustituidos progresivamente por vegetación autóctona de la zona.
  • Presión urbanística insostenible. De los 19 municipios que componen el Parque todos menos Villaviciosa están revisando su planeamiento urbanístico. Esto supondrá una duplicación de las viviendas existentes (200.000 más) con un incremento de la población que llegará a poner a más de 1 millón de habitantes en las puertas del espacio natural. Además se prevé la construcción de 9 nuevos campos de golf, la ampliación de otro y la instalación en Majadahonda de uno de moqueta (en el interior del Parque y con informe positivo de la Junta Rectora).
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