El Universo: La presa del Aulencia, en riesgo de derrumbe por la acumulación de toneladas de lodo

Cerca de 30 años recogiendo los residuos de la planta de decantación de Valmayor, el gran embalse que la jubiló, han sido más que suficientes para dejar esta vieja joya de la arquitectura de posguerra en estado de ruina

Desde la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid se asegura que el informe que el CEDEX comenzó sobre el estado de esta presa aún no está concluido: “Tan sólo falta por elaborar la redacción de las conclusiones”, aseguran. Sin embargo, la Concejalía de Medio Ambiente de Valdemorillo se ha remitido a él para solicitar la intervención de la Confederación Hidrográfica del Tajo. A falta de conocer los datos técnicos de dicho estudio, los grupos ecologistas que participan en la gestión…

.. del Parque Regional del Curso Medio del Guadarrama, en este caso GREFA, y las partes interesadas en buscar una solución a esta situación, hablan de cientos de toneladas de lodo.

Tragedia ambiental
Sin embargo, no es necesario conocer en detalle tales cálculos; basta con realizar una visita al citado enclave para comprobar que el vaso de la presa, que en su día alcanzaba una altura de agua superior a los 20 metros, ronda el metro de agua en la actualidad. Por supuesto, el resto corresponde a los mencionados lodos que no sólo anegan el murallón, sino que han colmatado toda la presa hasta su cola, desde donde comenzaron a recogerse, junto a la antigua planta de decantación. Debido al destino del agua de Valmayor para el consumo de la ciudad de Madrid, una de las primeras fases de depuración a la que se le somete se realiza en esta planta. Según confirman desde la Comunidad de Madrid, los lodos que se generan en esta planta ya dejaron de verterse al río Aulencia hace varios años. El mismo tiempo que los grupos ecologistas llevan advirtiendo sin éxito de la necesidad de extraerlos, por la grave contaminación que han generado a su ecosistema y el riesgo de derrumbe que suponen para la presa. La fauna piscícola es prácticamente inexistente en el embalse; y aguas abajo tan sólo existen pequeñas comunidades de alguna especie contaminada, mientras que hace medio siglo había truchas e incluso nutrias.

La presencia de agentes tóxicos en estos lodos hizo descartable su reutilización en el campo de la agricultura, como suele ser habitual en estos casos. Por ello, los responsables de la Consejería de Medio Ambiente, doblemente implicados por tratarse del parque regional y por ser el Canal de Isabel II el gestor del embalse de Valmayor y de la planta depuradora, son los primeros implicados para encontrar una solución.

Desde esta consejería se asegura que se está trabajando en las conclusiones del estudio sedimentológico y se apuesta por la creación de una comisión de expertos de las partes implicadas para encontrar una salida a tan ingente cantidad de material contaminante.

Puesto que este asunto se conoce desde hace más de una década, y las diferentes administraciones locales y regionales lo han ido dejando pasar, la actual Corporación municipal de Valdemorillo se ha propuesto encontrar una solución antes de que se produzca un desastre ecológico de grandes dimensiones.

En la carta que ha enviado la concejala de Medio Ambiente de Valdemorillo, Carmen Villanueva, a la Comisaría de Aguas, se cita incluso el riesgo que supondría esta rotura para las personas. Sin embargo, la amenaza más grave se refiere al Lugar de Interés Comunitario (LIC) que alberga el paraje de este río en el cañón que se extiende aguas abajo.

… e histórica
La propagación de tal cantidad de sedimentos tóxicos sobre el río Aulencia supondría no sólo la muerte definitiva de un ecosistema que se recupera a pocos kilómetros, sino la irremediable afección al río Guadarrama, al unirse ambos cauces en el término de Villanueva del Pardillo. El patrimonio histórico de esta comarca también se vería afectado, además de por la pérdida de una infraestructura de Regiones Devastadas, por los importantes molinos de agua de los siglos XVI y XVII, que aún se mantienen en buenas condiciones en diferentes tramos del cañón, y por los valiosos restos romanos que acoge la politomena de este río. Un importante enclave donde se lavaba y trataba el mineral de las minas de Colmenarejo, desde sus primeros explotadores romanos hasta las últimas etapas del medievo, del que aún quedan importantes muestras.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *